Segunda de Corintios 11:29
“¿Quién enferma, y yo no enfermo? ¿Quién se escandaliza, y yo no me quemo?”
Contexto: Segunda de Corintios 11
27En trabajo y fatiga, en muchas vigilias, en hambre y sed, en muchos ayunos, en frío y en desnudez;
28Sin otras cosas además, lo que sobre mí se agolpa cada día, la solicitud de todas las iglesias.
29¿Quién enferma, y yo no enfermo? ¿Quién se escandaliza, y yo no me quemo?
30Si es menester gloriarse, me gloriaré yo de lo que es de mi flaqueza.
31El Dios y Padre del Señor nuestro Jesucristo, que es bendito por siglos, sabe que no miento.
Acerca de Segunda de Corintios 11: El Sufrimiento de Pablo

Pablo se defiende de falsos apóstoles y explica los sufrimientos que ha soportado por el bien del evangelio.
Comentario
2 Corintios 11 es un capítulo que habla sobre la importancia de la autoridad de Pablo como apóstol de Jesucristo. Pablo está defendiendo su autoridad como apóstol, y lo hace comparándose con los falsos apóstoles que intentaban socavar su autoridad. Señala que ha sido más fiel y diligente en su servicio al Señor que los falsos apóstoles, y que ha sufrido más por el bien del evangelio. También habla de su propia humildad y disposición para servir, y su voluntad de sufrir por el bien del evangelio.
Las palabras de Pablo en este capítulo nos recuerdan la importancia de ser fieles al Señor y de estar dispuestos a sufrir por el bien del evangelio. No debemos ser influenciados por falsos maestros o aquellos que intenten socavar la autoridad del evangelio. Debemos estar dispuestos a mantenernos firmes en nuestra fe y a sufrir por el bien del evangelio. Las palabras de Pablo en este capítulo nos recuerdan la importancia de ser fieles al Señor y de estar dispuestos a sufrir por el bien del evangelio.