Éxodo 32:6
“Y el día siguiente madrugaron, y ofrecieron holocaustos, y presentaron pacíficos: y sentóse el pueblo á comer y á beber, y levantáronse á regocijarse.”
Contexto: Éxodo 32
4El cual los tomó de las manos de ellos, y formólo con buril, é hizo de ello un becerro de fundición. Entonces dijeron: Israel, estos son tus dioses, que te sacaron de la tierra de Egipto.
5Y viendo esto Aarón, edificó un altar delante del becerro; y pregonó Aarón, y dijo: Mañana será fiesta á Jehová.
6Y el día siguiente madrugaron, y ofrecieron holocaustos, y presentaron pacíficos: y sentóse el pueblo á comer y á beber, y levantáronse á regocijarse.
7Entonces Jehová dijo á Moisés: Anda, desciende, porque tu pueblo que sacaste de tierra de Egipto se ha corrompido:
8Presto se han apartado del camino que yo les mandé, y se han hecho un becerro de fundición, y lo han adorado, y han sacrificado á él, y han dicho: Israel, estos son tus dioses, que te sacaron de la tierra de Egipto.
Acerca de Éxodo 32: El becerro de oro

Los israelitas hacen un becerro de oro mientras Moisés está en la montaña recibiendo los mandamientos. Moisés rompe las tablas y pide a Dios que perdone a los israelitas.
Comentario
Éxodo 32 es un capítulo clave en el libro de Éxodo, ya que marca un importante punto de inflexión en la relación entre Dios y los israelitas. Después de que los israelitas fueran liberados de la esclavitud en Egipto, recibieron los Diez Mandamientos de Dios y estaban en camino hacia la Tierra Prometida. Sin embargo, mientras Moisés estaba en el monte Sinaí recibiendo los Diez Mandamientos, los israelitas se impacientaron y crearon un becerro de oro para adorar.
Ante esto, Dios se enojó y quiso destruir a los israelitas, pero Moisés intercedió en su favor. Recordó a Dios su promesa a Abraham, Isaac y Jacob, y le pidió que perdonara a los israelitas. Dios se apiadó, pero aún castigó a los israelitas por su idolatría. Envío una plaga entre ellos, y luego mandó a Moisés que guiara a los israelitas lejos del monte Sinaí.