Éxodo 33:4
“Y oyendo el pueblo esta sensible palabra, vistieron luto, y ninguno se puso sus atavíos:”
Contexto: Éxodo 33
2Y yo enviaré delante de ti el ángel, y echaré fuera al Cananeo y al Amorrheo, y al Hetheo, y al Pherezeo, y al Heveo y al Jebuseo:
3(A la tierra que fluye leche y miel); porque yo no subiré en medio de ti, porque eres pueblo de dura cerviz, no sea que te consuma en el camino.
4Y oyendo el pueblo esta sensible palabra, vistieron luto, y ninguno se puso sus atavíos:
5Pues Jehová dijo á Moisés: Di á los hijos de Israel: Vosotros sois pueblo de dura cerviz: en un momento subiré en medio de ti, y te consumiré: quítate pues ahora tus atavíos, que yo sabré lo que te tengo de hacer.
6Entonces los hijos de Israel se despojaron de sus atavíos desde el monte Horeb.
Acerca de Éxodo 33: Moisés intercede por los israelitas

Moisés habla cara a cara con Dios, y Dios le dice que su presencia no irá con los israelitas.
Comentario
Éxodo 33 es un capítulo crucial en el libro de Éxodo, ya que marca un punto de inflexión importante en la relación entre Dios y los israelitas. En este capítulo, Dios se revela a Moisés de una manera especial, y se le da a Moisés la oportunidad de pedirle a Dios que vaya con los israelitas en su viaje hacia la Tierra Prometida.
El capítulo comienza con Dios diciéndole a Moisés que no irá con los israelitas, como había prometido anteriormente. Esto es un golpe importante para Moisés, ya que había estado contando con la presencia de Dios para protegerlos y guiarlos. Sin embargo, Dios no deja a Moisés sin esperanza. Promete enviar un ángel para guiar a los israelitas, y también se revela a sí mismo a Moisés de manera especial.