Éxodo 8:15
“Y viendo Faraón que le habían dado reposo, agravó su corazón, y no los escuchó; como Jehová lo había dicho.”
Contexto: Éxodo 8
13E hizo Jehová conforme á la palabra de Moisés, y murieron las ranas de las casas, de los cortijos, y de los campos.
14Y las juntaron en montones, y apestaban la tierra.
15Y viendo Faraón que le habían dado reposo, agravó su corazón, y no los escuchó; como Jehová lo había dicho.
16Entonces Jehová dijo á Moisés: Di á Aarón: Extiende tu vara, y hiere el polvo de la tierra, para que se vuelva piojos por todo el país de Egipto.
17Y ellos lo hicieron así; y Aarón extendió su mano con su vara, é hirió el polvo de la tierra, el cual se volvió piojos, así en los hombres como en las bestias: todo el polvo de la tierra se volvió piojos en todo el país de Egipto.
Acerca de Éxodo 8: Las Segunda, Tercera y Cuarta Plagas: Ranas, Piojos y Moscas

Las plagas de ranas, moscas y tábanos llegan a Egipto, pero el faraón se niega a dejar ir a los israelitas.
Comentario
Éxodo 8 es el octavo capítulo del Libro del Éxodo en la Biblia. En este capítulo, Dios continúa demostrando Su poder y autoridad sobre el faraón y los egipcios al enviar una plaga de ranas sobre la tierra. La plaga es tan severa que el faraón se ve obligado a llamar a Moisés y Aarón para pedirles que intercedan con Dios en su nombre. Moisés y Aarón entonces oran a Dios, y Él responde al quitar la plaga.
Este capítulo sirve como un recordatorio del poder y autoridad de Dios sobre todas las cosas. Él es capaz de causar gran destrucción y sufrimiento, pero también puede traer gran misericordia y liberación. El faraón es humillado por la plaga y está dispuesto a negociar con Moisés y Aarón, demostrando que Dios está en control. Este capítulo también sirve como un recordatorio de la importancia de la oración y la intercesión. Moisés y Aarón pueden interceder con Dios en nombre del faraón, y Dios responde al quitar la plaga. Esto es un poderoso recordatorio de que la oración es una forma efectiva de comunicarse con Dios y de buscar Su ayuda en tiempos de necesidad.