Éxodo 9:30
“Mas yo sé que ni tú ni tus siervos temeréis todavía la presencia del Dios Jehová.”
Contexto: Éxodo 9
28Orad á Jehová: y cesen los truenos de Dios y el granizo; y yo os dejaré ir, y no os detendréis más.
29Y respondióle Moisés: En saliendo yo de la ciudad extenderé mis manos á Jehová, y los truenos cesarán, y no habrá más granizo; para que sepas que de Jehová es la tierra.
30Mas yo sé que ni tú ni tus siervos temeréis todavía la presencia del Dios Jehová.
31El lino, pues, y la cebada fueron heridos; porque la cebada estaba ya espigada, y el lino en caña.
32Mas el trigo y el centeno no fueron heridos; porque eran tardíos.
Acerca de Éxodo 9: Las Quinta, Sexta y Séptima Plagas: Ganado, Úlceras y Granizo

Las plagas del ganado, las úlceras y el granizo caen sobre Egipto, pero el faraón se niega a dejar ir a los israelitas.
Comentario
El capítulo 9 del Éxodo es un poderoso recordatorio del poder de Dios y su capacidad para proteger a su pueblo. En este capítulo, Dios envía una serie de plagas a Egipto para convencer al faraón de que deje ir a los israelitas. Las plagas son una demostración del poder de Dios y su disposición para proteger a su pueblo.
La primera plaga es una plaga de granizo y fuego. Esta plaga es un signo del poder de Dios y su capacidad para controlar los elementos. El granizo y el fuego son tan severos que destruyen todos los cultivos en Egipto. Esto es un signo del poder de Dios y su disposición para proteger a su pueblo.