Ezequiel 16:21
“Y sacrificaste mis hijos, y dístelos á ellas para que los hiciesen pasar por el fuego.”
Contexto: Ezequiel 16
19Mi pan también, que yo te había dado, la flor de la harina, y el aceite, y la miel, con que yo te mantuve, pusiste delante de ellas para olor suave; y fué así, dice el Señor Jehová.
20Demás de esto, tomaste tus hijos y tus hijas que me habías engendrado, y los sacrificaste á ellas para consumación. ¿Es poco, esto de tus fornicaciones?
21Y sacrificaste mis hijos, y dístelos á ellas para que los hiciesen pasar por el fuego.
22Y con todas tus abominaciones y tus fornicaciones no te has acordado de los días de tu mocedad, cuando estabas desnuda y descubierta, cuando estabas envuelta en tu sangre.
23Y fué que después de toda tu maldad (Hay, ay de ti! dice el Señor Jehová,lare the work of God, and understand His doing.o)
Acerca de Ezequiel 16: La Jerusalén infiel

En Ezequiel 16, el Señor habla al profeta Ezequiel sobre la historia de Jerusalén y su constante infidelidad hacia Dios. Utilizando una metáfora de una niña recién nacida que es rescatada y criada por un esposo amoroso, Dios relata cómo Jerusalén fue rescatada, cuidada y bendecida pero aún así se apartó de Dios y adoró a otros dioses. El capítulo termina con una advertencia de que Jerusalén enfrentará juicio por sus pecados.
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