Pablo instruye a los Gálatas a llevar las cargas unos de otros y a hacer el bien a todos, especialmente a los creyentes. También les recuerda que no se dejen engañar por enseñanzas falsas.
1HERMANOS, si alguno fuere tomado en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restaurad al tal con el espíritu de mansedumbre; considerándote á ti mismo, porque tú no seas también tentado.
2Sobrellevad los unos las cargas de los otros; y cumplid así la ley de Cristo.
3Porque el que estima de sí que es algo, no siendo nada, á sí mismo se engaña.
4Así que cada uno examine su obra, y entonces tendrá gloria sólo respecto de sí mismo, y no en otro.