Génesis 2:7

“Formó, pues, Jehová Dios al hombre del polvo de la tierra, y alentó en su nariz soplo de vida; y fué el hombre en alma viviente.”
— Génesis 2:7 (La Reina-Valera Revisada 1960)

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Contexto: Génesis 2

5Y toda planta del campo antes que fuese en la tierra, y toda hierba del campo antes que naciese: porque aun no había Jehová Dios hecho llover sobre la tierra, ni había hombre para que labrase la tierra;

6Mas subía de la tierra un vapor, que regaba toda la faz de la tierra.

7Formó, pues, Jehová Dios al hombre del polvo de la tierra, y alentó en su nariz soplo de vida; y fué el hombre en alma viviente.

8Y había Jehová Dios plantado un huerto en Edén al oriente, y puso allí al hombre que había formado.

9Y había Jehová Dios hecho nacer de la tierra todo árbol delicioso á la vista, y bueno para comer: también el árbol de vida en medio del huerto, y el árbol de ciencia del bien y del mal.

Acerca de Génesis 2: Separación de la Luz y la Oscuridad

Génesis 2: Separación de la Luz y la Oscuridad

Dios crea al hombre y a la mujer, y los coloca en un hermoso jardín llamado Edén. Les dice que pueden comer de todos los árboles del jardín excepto de uno. No debían comer del árbol prohibido.

Comentario

Comentario: El capítulo 2 de Génesis es el segundo capítulo del libro de Génesis en la Biblia. Es el segundo de los cinco libros de la Torá, y es el primer libro del Antiguo Testamento de la Biblia. En este capítulo, Dios crea el mundo y a todos sus habitantes.

El capítulo comienza con Dios descansando en el séptimo día después de haber creado el mundo. Luego crea al hombre del polvo de la tierra y le da vida. Dios luego coloca al hombre en el Jardín del Edén y le da instrucciones para cuidar el jardín y no comer del Árbol del Conocimiento del Bien y del Mal.

Personas en Génesis 2