Jueces 20:39
“Luego, pues, que los de Israel se volvieron en la batalla, los de Benjamín comenzaron á derribar heridos de Israel unos treinta hombres, y ya decían: Ciertamente ellos han caído delante de nosotros, como en la primera batalla.”
Contexto: Jueces 20
37Entonces las emboscadas acometieron prestamente Gabaa, y se extendieron, y pasaron á cuchillo toda la ciudad.
38Ya los Israelitas estaban concertados con las emboscadas, que hiciesen mucho fuego, para que subiese gran humo de la ciudad.
39Luego, pues, que los de Israel se volvieron en la batalla, los de Benjamín comenzaron á derribar heridos de Israel unos treinta hombres, y ya decían: Ciertamente ellos han caído delante de nosotros, como en la primera batalla.
40Mas cuando la llama comenzó á subir de la ciudad, una columna de humo, Benjamín tornó á mirar atrás; y he aquí que el fuego de la ciudad subía al cielo.
41Entonces revolvieron los hombres de Israel, y los de Benjamín se llenaron de temor: porque vieron que el mal había venido sobre ellos.
Acerca de Jueces 20: Batalla contra los benjaminitas

Los israelitas se unen para castigar a la tribu de Benjamín por el crimen, pero terminan matando a todos los hombres, mujeres y niños de la tribu.
Comentario
El capítulo 20 de Jueces es un capítulo poderoso que habla sobre el poder de Dios y Su capacidad para llevar justicia y paz a Su pueblo. En este capítulo, los israelitas se encuentran en un estado de guerra civil, con las tribus de Benjamín y las otras tribus de Israel en conflicto. Las otras tribus de Israel se unen para buscar justicia contra la tribu de Benjamín por su maldad. Los israelitas se reúnen en Mizpa y el Señor envía un profeta para hablarles. El profeta les dice que el Señor traerá justicia y que la tribu de Benjamín será derrotada.
Los israelitas van a la batalla contra la tribu de Benjamín y el Señor les da la victoria. Los israelitas salen victoriosos y la tribu de Benjamín es derrotada. Esta victoria es un testimonio del poder de Dios y Su capacidad para llevar justicia y paz a Su pueblo.