Jueces 4:18
“Y saliendo Jael á recibir á Sísara, díjole: Ven, señor mío, ven á mi, no tengas temor. Y él vino á ella á la tienda, y ella le cubrió con una manta.”
Contexto: Jueces 4
16Mas Barac siguió los carros y el ejército hasta Haroseth de las Gentes, y todo el ejército de Sísara cayó á filo de espada hasta no quedar ni uno.
17Y Sísara se acogió á pie á la tienda de Jael mujer de Heber Cineo; porque había paz entre Jabín rey de Asor y la casa de Heber Cineo.
18Y saliendo Jael á recibir á Sísara, díjole: Ven, señor mío, ven á mi, no tengas temor. Y él vino á ella á la tienda, y ella le cubrió con una manta.
19Y él le dijo: Ruégote me des á beber una poca de agua, que tengo sed. Y ella abrió un odre de leche y dióle de beber, y tornóle á cubrir.
20Y él le dijo: Estáte á la puerta de la tienda, y si alguien viniere, y te preguntare, diciendo: ¿Hay aquí alguno? Tú responderás que no.
Acerca de Jueces 4: Yael mata a Sísara

Débora, una profetisa, lidera a Israel hacia la victoria contra los cananeos.
Comentario
En Jueces 4, vemos la historia de Débora, una profetisa y jueza de Israel, y su victoria sobre el ejército cananeo. Débora era una líder fuerte y valiente que estaba dispuesta a defender a su pueblo y luchar por su libertad. Ella llamó a Barac, un líder militar, para liderar el ejército israelita contra los cananeos. Barac aceptó hacerlo, pero solo si Débora lo acompañaba. Débora aceptó, y los israelitas salieron victoriosos en batalla.
La historia de Débora y Barac es un inspirador ejemplo de fe y valentía ante la adversidad. Débora estaba dispuesta a arriesgar su propia vida para proteger a su pueblo, y Barac estaba dispuesto a seguirla. Esta historia nos recuerda que nunca debemos tener miedo de defender lo que es correcto, incluso cuando las probabilidades están en nuestra contra. También debemos recordar que Dios siempre está con nosotros, y Él nos dará la fuerza y la valentía para enfrentar cualquier desafío.