Proverbios 31:3
“No des á las mujeres tu fuerza, Ni tus caminos á lo que es para destruir los reyes.”
Contexto: Proverbios 31
1PALABRAS del rey Lemuel; la profecía con que le enseñó su madre.
2¿Qué, hijo mío? ¿y qué, hijo de mi vientre? ¿Y qué, hijo de mis deseos?
3No des á las mujeres tu fuerza, Ni tus caminos á lo que es para destruir los reyes.
4No es de los reyes, oh Lemuel, no es de los reyes beber vino, Ni de los príncipes la cerveza.
5No sea que bebiendo olviden la ley, Y perviertan el derecho de todos los hijos afligidos.
Acerca de Proverbios 31: La Mujer Virtuosa

Proverbios 31 presenta una hermosa imagen de una mujer virtuosa, que es elogiada por sus muchos logros y admirables rasgos de carácter. Es descrita como una trabajadora diligente, una esposa sabia y compasiva, una madre amorosa, una exitosa empresaria y una generosa benefactora de los necesitados. Su ejemplo inspira admiración y respeto, y su valía es elogiada por encima de los rubíes.
Comentario
El capítulo final de Proverbios es una conclusión adecuada para un libro lleno de sabiduría práctica para la vida cotidiana. Ofrece una poderosa imagen de la mujer ideal, que ha sido una inspiración para generaciones de lectores. Aunque algunos puedan argumentar que esta representación es demasiado idealizada e irreal, sin embargo transmite un mensaje poderoso sobre el valor del trabajo duro, la sabiduría y la compasión. La mujer virtuosa es un modelo de excelencia en muchas áreas de la vida, y su ejemplo nos recuerda el potencial de grandeza que reside en cada uno de nosotros. A medida que luchamos por encarnar las cualidades que la hacen tan admirable, podemos llevar bendiciones a nosotros mismos y a quienes nos rodean.