El Salmo 120 es una lamentación del salmista, quien está angustiado por sus circunstancias y busca la intervención de Dios. El salmista expresa sus sentimientos de angustia y aflicción, su anhelo de paz y su desprecio por la falsedad y el engaño.
1Cántico gradual. A JEHOVA llamé estando en angustia, Y él me respondió.
2Libra mi alma, oh Jehová, de labio mentiroso, De la lengua fraudulenta.
3¿Qué te dará, ó qué te aprovechará, Oh lengua engañosa?