El Salmo 130 es una profunda expresión de lamento, esperanza y confianza, inspirada por la profunda conciencia de Israel sobre su pecado y la misericordia de Dios. El salmista clama al Señor desde las profundidades de la desesperación, reconociendo su culpa y anhelando el perdón. Sin embargo, también afirma su confianza en el amor constante y la redención de Dios, esperando su salvación con paciencia y fe.
1Cántico gradual. DE los profundos, oh Jehová, á ti clamo.
2Señor, oye mi voz; Estén atentos tus oídos A la voz de mi súplica.
3JAH, si mirares á los pecados, ¿Quién, oh Señor, podrá mantenerse?
4Empero hay perdón cerca de ti, Para que seas temido.
5Esperé yo á Jehová, esperó mi alma; En su palabra he esperado.
6Mi alma espera á Jehová Más que los centinelas á la mañana. Más que los vigilantes á la mañana.
7Espere Israel á Jehová; Porque en Jehová hay misericordia. Y abundante redención con él.