En el Salmo 56, David expresa su angustia y miedo en medio de la persecución. A pesar de su temor, elige confiar en Dios y lo alaba por su fidelidad al librarlo de sus enemigos.
1Al Músico principal: sobre La paloma silenciosa en paraje muy distante. Michtam de David, cuando los Filisteos le prendieron en Gath. TEN misericordia de mí, oh Dios, porque me devoraría el hombre: Me oprime combatiéndome cada día.
2Apúranme mis enemigos cada día; Porque muchos son los que pelean contra mí, oh Altísimo.