Salmos 86:16
“Mírame, y ten misericordia de mí: Da tu fortaleza á tu siervo, Y guarda al hijo de tu sierva.”
Contexto: Salmos 86
14Oh Dios, soberbios se levantaron contra mí, Y conspiración de fuertes ha buscado mi alma, Y no te pusieron delante de sí.
15Mas tú, Señor, Dios misericordioso y clemente, Lento para la ira, y grande en misericordia y verdad;
16Mírame, y ten misericordia de mí: Da tu fortaleza á tu siervo, Y guarda al hijo de tu sierva.
17Haz conmigo señal para bien, Y veánla los que me aborrecen, y sean avergonzados; Porque tú, Jehová, me ayudaste, y me consolaste.
Acerca de Salmos 86: Una Oración por Ayuda y Guía

El Salmo 86 es una oración sincera de David, buscando la ayuda misericordiosa y la guía de Dios en tiempos de dificultad. David ruega a Dios que escuche sus oraciones, lo perdone por sus pecados y le enseñe Sus caminos. Expresa su confianza en el poder de Dios y Su disposición para responder a su llamado y protegerlo de sus enemigos. El salmo termina con el compromiso de David de seguir buscando la guía de Dios y obedecer Sus mandamientos.
Comentario
Este salmo es un poderoso testimonio de la profunda fe de David en Dios y su confianza en Él en tiempos de necesidad. La humildad y reverencia de David hacia Dios son evidentes a lo largo de la oración, al reconocer su propia indignidad y desesperada necesidad de la misericordia y guía de Dios. El salmo también destaca la confianza de David en el carácter de Dios, al alabarlo por Su bondad, compasión y fidelidad. Hoy en día, podemos ser animados por el ejemplo de David para acudir a Dios en tiempos de angustia, buscar Su guía y sabiduría, y confiar en Su amor inquebrantable y gracia.