El Salmo 92 es un canto de alabanza y agradecimiento a Dios por su fidelidad y bondad. El salmista exalta al Señor por todas sus obras, expresando alegría y gratitud por las maravillas que Dios ha hecho. También reconoce la caída de los malvados y el triunfo de los justos, declarando que aquellos que están plantados en la casa de Dios florecerán y darán fruto, incluso en la vejez. El salmo concluye con un llamado a alabar al Señor por su justicia y fiel amor.
1Salmo: Canción para el día del Sábado. BUENO es alabar á Jehová, Y cantar salmos á tu nombre, oh Altísimo;
2Anunciar por la mañana tu misericordia, Y tu verdad en las noches,
3En el decacordio y en el salterio, En tono suave con el arpa.
4Por cuanto me has alegrado, oh Jehová, con tus obras; En las obras de tus manos me gozo.
5Cuán grandes son tus obras, oh Jehová! Muy profundos son tus pensamientos.
6El hombre necio no sabe, Y el insensato no entiende esto:
7Que brotan los impíos como la hierba, Y florecen todos los que obran iniquidad, Para ser destruídos para siempre.