Segunda de Corintios 11:22

“¿Son Hebreos? yo también. ¿Son Israelitas? yo también. ¿Son simiente de Abraham? también yo.”
— Segunda de Corintios 11:22 (La Reina-Valera Revisada 1960)

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Contexto: Segunda de Corintios 11

20Porque toleráis si alguno os pone en servidumbre, si alguno os devora, si alguno toma, si alguno se ensalza, si alguno os hiere en la cara.

21Dígolo cuanto á la afrenta, como si nosotros hubiésemos sido flacos. Empero en lo que otro tuviere osadía (hablo con locura), también yo tengo osadía.

22¿Son Hebreos? yo también. ¿Son Israelitas? yo también. ¿Son simiente de Abraham? también yo.

23¿Son ministros de Cristo? (como poco sabio hablo) yo más: en trabajos más abundante; en azotes sin medida; en cárceles más; en muertes, muchas veces.

24De los judíos cinco veces he recibido cuarenta azotes menos uno.

Acerca de Segunda de Corintios 11: El Sufrimiento de Pablo

Segunda de Corintios 11: El Sufrimiento de Pablo

Pablo se defiende de falsos apóstoles y explica los sufrimientos que ha soportado por el bien del evangelio.

Comentario

2 Corintios 11 es un capítulo que habla sobre la importancia de la autoridad de Pablo como apóstol de Jesucristo. Pablo está defendiendo su autoridad como apóstol, y lo hace comparándose con los falsos apóstoles que intentaban socavar su autoridad. Señala que ha sido más fiel y diligente en su servicio al Señor que los falsos apóstoles, y que ha sufrido más por el bien del evangelio. También habla de su propia humildad y disposición para servir, y su voluntad de sufrir por el bien del evangelio.

Las palabras de Pablo en este capítulo nos recuerdan la importancia de ser fieles al Señor y de estar dispuestos a sufrir por el bien del evangelio. No debemos ser influenciados por falsos maestros o aquellos que intenten socavar la autoridad del evangelio. Debemos estar dispuestos a mantenernos firmes en nuestra fe y a sufrir por el bien del evangelio. Las palabras de Pablo en este capítulo nos recuerdan la importancia de ser fieles al Señor y de estar dispuestos a sufrir por el bien del evangelio.

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