Segunda de Corintios 11:26

“En caminos muchas veces, peligros de ríos, peligros de ladrones, peligros de los de mi nación, peligros de los Gentiles, peligros en la ciudad, peligros en el desierto, peligros en la mar, peligros entre falsos hermanos;”
— Segunda de Corintios 11:26 (La Reina-Valera Revisada 1960)

Compartir este verso

Contexto: Segunda de Corintios 11

24De los judíos cinco veces he recibido cuarenta azotes menos uno.

25Tres veces he sido azotado con varas; una vez apedreado; tres veces he padecido naufragio; una noche y un día he estado en lo profundo de la mar;

26En caminos muchas veces, peligros de ríos, peligros de ladrones, peligros de los de mi nación, peligros de los Gentiles, peligros en la ciudad, peligros en el desierto, peligros en la mar, peligros entre falsos hermanos;

27En trabajo y fatiga, en muchas vigilias, en hambre y sed, en muchos ayunos, en frío y en desnudez;

28Sin otras cosas además, lo que sobre mí se agolpa cada día, la solicitud de todas las iglesias.

Acerca de Segunda de Corintios 11: El Sufrimiento de Pablo

Segunda de Corintios 11: El Sufrimiento de Pablo

Pablo se defiende de falsos apóstoles y explica los sufrimientos que ha soportado por el bien del evangelio.

Comentario

2 Corintios 11 es un capítulo que habla sobre la importancia de la autoridad de Pablo como apóstol de Jesucristo. Pablo está defendiendo su autoridad como apóstol, y lo hace comparándose con los falsos apóstoles que intentaban socavar su autoridad. Señala que ha sido más fiel y diligente en su servicio al Señor que los falsos apóstoles, y que ha sufrido más por el bien del evangelio. También habla de su propia humildad y disposición para servir, y su voluntad de sufrir por el bien del evangelio.

Las palabras de Pablo en este capítulo nos recuerdan la importancia de ser fieles al Señor y de estar dispuestos a sufrir por el bien del evangelio. No debemos ser influenciados por falsos maestros o aquellos que intenten socavar la autoridad del evangelio. Debemos estar dispuestos a mantenernos firmes en nuestra fe y a sufrir por el bien del evangelio. Las palabras de Pablo en este capítulo nos recuerdan la importancia de ser fieles al Señor y de estar dispuestos a sufrir por el bien del evangelio.

Personas en Segunda de Corintios 11