Éxodo 38:18
“Y el pabellón de la puerta del atrio fue de obra de recamado, de jacinto, y púrpura, y carmesí, y lino torcido: la longitud de veinte codos, y la altura en el ancho de cinco codos, conforme á las cortinas del atrio.”
Contexto: Éxodo 38
16Todas las cortinas del atrio alrededor eran de lino torcido.
17Y las basas de las columnas eran de metal; los capiteles de las columnas y sus molduras, de plata; asimismo las cubiertas de las cabezas de ellas, de plata: y todas las columnas del atrio tenían molduras de plata.
18Y el pabellón de la puerta del atrio fue de obra de recamado, de jacinto, y púrpura, y carmesí, y lino torcido: la longitud de veinte codos, y la altura en el ancho de cinco codos, conforme á las cortinas del atrio.
19Y sus columnas fueron cuatro con sus cuatro basas de metal: y sus capiteles de plata; y las cubiertas de los capiteles de ellas y sus molduras, de plata.
20Y todas las estacas del tabernáculo y del atrio alrededor fueron de metal.
Acerca de Éxodo 38: El Altar de Bronce

El altar de bronce, el atrio alrededor del tabernáculo y la pila de bronce son construidos.
Comentario
Éxodo 38 es el capítulo final del libro de Éxodo, y detalla la construcción del Tabernáculo y sus enseres. El capítulo comienza con una descripción de los materiales utilizados para construir el Tabernáculo, incluyendo oro, plata, bronce y otros metales preciosos. Luego, el capítulo continúa describiendo los diversos componentes del Tabernáculo, como el altar, la pileta y el candelabro. También se mencionan las vestiduras usadas por los sacerdotes, así como las ofrendas hechas al Señor.
La construcción del Tabernáculo fue un evento significativo en la historia de los israelitas, ya que era una representación física de su relación con Dios. El Tabernáculo era un lugar donde los israelitas podían venir a adorar y ofrecer sacrificios al Señor. También era un lugar donde el Señor podía habitar entre Su pueblo. La construcción del Tabernáculo era una señal de la presencia de Dios y Su compromiso con Su pueblo.