Éxodo 38:23
“Y con él estaba Aholiab, hijo de Ahisamac, de la tribu de Dan, artífice, y diseñador, y recamador en jacinto, y púrpura, y carmesí, y lino fino.”
Contexto: Éxodo 38
21Estas son las cuentas del tabernáculo, del tabernáculo del testimonio, lo que fué contado de orden de Moisés por mano de Ithamar, hijo de Aarón sacerdote, para el ministerio de los Levitas.
22Y Bezaleel, hijo de Uri, hijo de Hur, de la tribu de Judá, hizo todas las cosas que Jehová mandó á Moisés.
23Y con él estaba Aholiab, hijo de Ahisamac, de la tribu de Dan, artífice, y diseñador, y recamador en jacinto, y púrpura, y carmesí, y lino fino.
24Todo el oro empleado en la obra, en toda la obra del santuario, el cual fué oro de ofrenda, fué veintinueve talentos, y setecientos y treinta siclos, según el siclo del santuario.
25Y la plata de los contados de la congregación fué cien talentos, y mil setecientos setenta y cinco siclos, según el siclo del santuario:
Acerca de Éxodo 38: El Altar de Bronce

El altar de bronce, el atrio alrededor del tabernáculo y la pila de bronce son construidos.
Comentario
Éxodo 38 es el capítulo final del libro de Éxodo, y detalla la construcción del Tabernáculo y sus enseres. El capítulo comienza con una descripción de los materiales utilizados para construir el Tabernáculo, incluyendo oro, plata, bronce y otros metales preciosos. Luego, el capítulo continúa describiendo los diversos componentes del Tabernáculo, como el altar, la pileta y el candelabro. También se mencionan las vestiduras usadas por los sacerdotes, así como las ofrendas hechas al Señor.
La construcción del Tabernáculo fue un evento significativo en la historia de los israelitas, ya que era una representación física de su relación con Dios. El Tabernáculo era un lugar donde los israelitas podían venir a adorar y ofrecer sacrificios al Señor. También era un lugar donde el Señor podía habitar entre Su pueblo. La construcción del Tabernáculo era una señal de la presencia de Dios y Su compromiso con Su pueblo.