Éxodo 40:36

“Y cuando la nube se alzaba del tabernáculo, los hijos de Israel se movían en todas sus jornadas:”
— Éxodo 40:36 (La Reina-Valera Revisada 1960)

Compartir este verso

Contexto: Éxodo 40

34Entonces una nube cubrió el tabernáculo del testimonio, y la gloria de Jehová hinchió el tabernáculo.

35Y no podía Moisés entrar en el tabernáculo del testimonio, porque la nube estaba sobre él, y la gloria de Jehová lo tenía lleno.

36Y cuando la nube se alzaba del tabernáculo, los hijos de Israel se movían en todas sus jornadas:

37Pero si la nube no se alzaba, no se partían hasta el día en que ella se alzaba.

38Porque la nube de Jehová estaba de día sobre el tabernáculo, y el fuego estaba de noche en él, á vista de toda la casa de Israel, en todas sus jornadas.

Acerca de Éxodo 40: El Tabernáculo Erigido y Dedicado

Éxodo 40: El Tabernáculo Erigido y Dedicado

El tabernáculo se instala y el Arca del Pacto se coloca en su interior. Se cuelga la cortina y se colocan la mesa para el Pan de la Presencia y el candelabro.

Comentario

Éxodo 40 es un capítulo crucial en el libro de Éxodo, ya que marca la culminación del tabernáculo y el comienzo del viaje de los israelitas hacia la Tierra Prometida. En este capítulo, Moisés recibe instrucciones de Dios para erigir el tabernáculo según el patrón que se le mostró en la montaña. Moisés sigue las instrucciones de Dios y levanta el tabernáculo, y entonces la presencia de Dios llena el tabernáculo. Este es un momento significativo en el libro de Éxodo, ya que marca el inicio del viaje de los israelitas hacia la Tierra Prometida.

El capítulo también incluye instrucciones para los sacerdotes sobre las ofrendas que debían ser presentadas a Dios. Estas ofrendas debían hacerse de forma regular, y con el mayor respeto y reverencia. Esto es un recordatorio para los israelitas de que Dios debe ser honrado y respetado, y que Él debe ser la máxima prioridad en sus vidas.

Personas en Éxodo 40