Éxodo 7:21
“Asimismo los peces que había en el río murieron; y el río se corrompió, que los Egipcios no podían beber de él: y hubo sangre por toda la tierra de Egipto.”
Contexto: Éxodo 7
19Y Jehová dijo á Moisés: Di á Aarón: Toma tu vara, y extiende tu mano sobre las aguas de Egipto, sobre sus ríos, sobre sus arroyos y sobre sus estanques, y sobre todos sus depósitos de aguas, para que se conviertan en sangre, y haya sangre por toda la regi
20Y Moisés y Aarón hicieron como Jehová lo mandó; y alzando la vara hirió las aguas que había en el río, en presencia de Faraón y de sus siervos; y todas las aguas que había en el río se convirtieron en sangre.
21Asimismo los peces que había en el río murieron; y el río se corrompió, que los Egipcios no podían beber de él: y hubo sangre por toda la tierra de Egipto.
22Y los encantadores de Egipto hicieron lo mismo con sus encantamientos: y el corazón de Faraón se endureció, y no los escuchó; como Jehová lo había dicho.
23Y tornando Faraón volvióse á su casa, y no puso su corazón aun en esto.
Acerca de Éxodo 7: La Primera Plaga: El Río Nilo Convertido en Sangre

Dios envía plagas a Egipto, pero el faraón todavía se niega a dejar ir a los israelitas.
Comentario
El capítulo 7 de Éxodo marca el comienzo de las plagas que Dios envía sobre Egipto para convencer a Faraón de dejar marchar a los israelitas. En este capítulo, Dios instruye a Moisés a ir a Faraón y exigirle que deje libre a los israelitas. Dios también le dice a Moisés que endurecerá el corazón de Faraón para que no escuche. Luego, Dios le ordena a Moisés decir a Aarón que arroje su vara al suelo y se transformará en serpiente. Este es un signo para Faraón de que Dios está con Moisés y Aarón.
El capítulo termina con los magos de Faraón logrando replicar el milagro, pero la vara de Aarón devora las varas de ellos. Este es un signo para Faraón de que Dios está con Moisés y Aarón y que Faraón debería dejar marchar a los israelitas.