Éxodo 8:18

“Y los encantadores hicieron así también, para sacar piojos con sus encantamientos; mas no pudieron. Y había piojos así en los hombres como en las bestias.”
— Éxodo 8:18 (La Reina-Valera Revisada 1960)

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Contexto: Éxodo 8

16Entonces Jehová dijo á Moisés: Di á Aarón: Extiende tu vara, y hiere el polvo de la tierra, para que se vuelva piojos por todo el país de Egipto.

17Y ellos lo hicieron así; y Aarón extendió su mano con su vara, é hirió el polvo de la tierra, el cual se volvió piojos, así en los hombres como en las bestias: todo el polvo de la tierra se volvió piojos en todo el país de Egipto.

18Y los encantadores hicieron así también, para sacar piojos con sus encantamientos; mas no pudieron. Y había piojos así en los hombres como en las bestias.

19Entonces los magos dijeron á Faraón: Dedo de Dios es este. Mas el corazón de Faraón se endureció, y no los escuchó; como Jehová lo había dicho.

20Y Jehová dijo á Moisés: Levántate de mañana y ponte delante de Faraón, he aquí él sale á las aguas; y dile: Jehová ha dicho así: Deja ir á mi pueblo, para que me sirva.

Acerca de Éxodo 8: Las Segunda, Tercera y Cuarta Plagas: Ranas, Piojos y Moscas

Éxodo 8: Las Segunda, Tercera y Cuarta Plagas: Ranas, Piojos y Moscas

Las plagas de ranas, moscas y tábanos llegan a Egipto, pero el faraón se niega a dejar ir a los israelitas.

Comentario

Éxodo 8 es el octavo capítulo del Libro del Éxodo en la Biblia. En este capítulo, Dios continúa demostrando Su poder y autoridad sobre el faraón y los egipcios al enviar una plaga de ranas sobre la tierra. La plaga es tan severa que el faraón se ve obligado a llamar a Moisés y Aarón para pedirles que intercedan con Dios en su nombre. Moisés y Aarón entonces oran a Dios, y Él responde al quitar la plaga.

Este capítulo sirve como un recordatorio del poder y autoridad de Dios sobre todas las cosas. Él es capaz de causar gran destrucción y sufrimiento, pero también puede traer gran misericordia y liberación. El faraón es humillado por la plaga y está dispuesto a negociar con Moisés y Aarón, demostrando que Dios está en control. Este capítulo también sirve como un recordatorio de la importancia de la oración y la intercesión. Moisés y Aarón pueden interceder con Dios en nombre del faraón, y Dios responde al quitar la plaga. Esto es un poderoso recordatorio de que la oración es una forma efectiva de comunicarse con Dios y de buscar Su ayuda en tiempos de necesidad.

Personas en Éxodo 8