Éxodo 8:24
“Y Jehová lo hizo así: que vino toda suerte de moscas molestísimas sobre la casa de Faraón, y sobre las casas de sus siervos, y sobre todo el país de Egipto; y la tierra fué corrompida á causa de ellas.”
Contexto: Éxodo 8
22Y aquel día yo apartaré la tierra de Gosén, en la cual mi pueblo habita, para que ninguna suerte de moscas haya en ella; á fin de que sepas que yo soy Jehová en medio de la tierra.
23Y yo pondré redención entre mi pueblo y el tuyo. Mañana será esta señal.
24Y Jehová lo hizo así: que vino toda suerte de moscas molestísimas sobre la casa de Faraón, y sobre las casas de sus siervos, y sobre todo el país de Egipto; y la tierra fué corrompida á causa de ellas.
25Entonces Faraón llamó á Moisés y á Aarón, y díjoles: Andad, sacrificad á vuestro Dios en la tierra.
26Y Moisés respondió: No conviene que hagamos así, porque sacrificaríamos á Jehová nuestro Dios la abominación de los Egipcios. He aquí, si sacrificáramos la abominación de los Egipcios delante de ellos, ¿no nos apedrearían?
Acerca de Éxodo 8: Las Segunda, Tercera y Cuarta Plagas: Ranas, Piojos y Moscas

Las plagas de ranas, moscas y tábanos llegan a Egipto, pero el faraón se niega a dejar ir a los israelitas.
Comentario
Éxodo 8 es el octavo capítulo del Libro del Éxodo en la Biblia. En este capítulo, Dios continúa demostrando Su poder y autoridad sobre el faraón y los egipcios al enviar una plaga de ranas sobre la tierra. La plaga es tan severa que el faraón se ve obligado a llamar a Moisés y Aarón para pedirles que intercedan con Dios en su nombre. Moisés y Aarón entonces oran a Dios, y Él responde al quitar la plaga.
Este capítulo sirve como un recordatorio del poder y autoridad de Dios sobre todas las cosas. Él es capaz de causar gran destrucción y sufrimiento, pero también puede traer gran misericordia y liberación. El faraón es humillado por la plaga y está dispuesto a negociar con Moisés y Aarón, demostrando que Dios está en control. Este capítulo también sirve como un recordatorio de la importancia de la oración y la intercesión. Moisés y Aarón pueden interceder con Dios en nombre del faraón, y Dios responde al quitar la plaga. Esto es un poderoso recordatorio de que la oración es una forma efectiva de comunicarse con Dios y de buscar Su ayuda en tiempos de necesidad.