Éxodo 9:34
“Y viendo Faraón que la lluvia había cesado y el granizo y los truenos, perseveró en pecar, y agravó su corazón, él y sus siervos.”
Contexto: Éxodo 9
32Mas el trigo y el centeno no fueron heridos; porque eran tardíos.
33Y salido Moisés de con Faraón de la ciudad, extendió sus manos á Jehová, y cesaron los truenos y el granizo; y la lluvia no cayó más sobre la tierra.
34Y viendo Faraón que la lluvia había cesado y el granizo y los truenos, perseveró en pecar, y agravó su corazón, él y sus siervos.
35Y el corazón de Faraón se endureció, y no dejó ir á los hijos de Israel; como Jehová lo había dicho por medio de Moisés.
Acerca de Éxodo 9: Las Quinta, Sexta y Séptima Plagas: Ganado, Úlceras y Granizo

Las plagas del ganado, las úlceras y el granizo caen sobre Egipto, pero el faraón se niega a dejar ir a los israelitas.
Comentario
El capítulo 9 del Éxodo es un poderoso recordatorio del poder de Dios y su capacidad para proteger a su pueblo. En este capítulo, Dios envía una serie de plagas a Egipto para convencer al faraón de que deje ir a los israelitas. Las plagas son una demostración del poder de Dios y su disposición para proteger a su pueblo.
La primera plaga es una plaga de granizo y fuego. Esta plaga es un signo del poder de Dios y su capacidad para controlar los elementos. El granizo y el fuego son tan severos que destruyen todos los cultivos en Egipto. Esto es un signo del poder de Dios y su disposición para proteger a su pueblo.