Éxodo 9:8
“Y Jehová dijo á Moisés y á Aarón: Tomad puñados de ceniza de un horno, y espárzala Moisés hacia el cielo delante de Faraón:”
Contexto: Éxodo 9
6Y el día siguiente Jehová hizo aquello, y murió todo el ganado de Egipto; mas del ganado de los hijos de Israel no murió uno.
7Entonces Faraón envió, y he aquí que del ganado de los hijos de Israel no había muerto uno. Mas el corazón de Faraón se agravó, y no dejó ir al pueblo.
8Y Jehová dijo á Moisés y á Aarón: Tomad puñados de ceniza de un horno, y espárzala Moisés hacia el cielo delante de Faraón:
9Y vendrá á ser polvo sobre toda la tierra de Egipto, el cual originará sarpullido que cause tumores apostemados en los hombres y en las bestias, por todo el país de Egipto.
10Y tomaron la ceniza del horno, y pusiéronse delante de Faraón, y esparcióla Moisés hacia el cielo; y vino un sarpullido que causaba tumores apostemados así en los hombres como en las bestias.
Acerca de Éxodo 9: Las Quinta, Sexta y Séptima Plagas: Ganado, Úlceras y Granizo

Las plagas del ganado, las úlceras y el granizo caen sobre Egipto, pero el faraón se niega a dejar ir a los israelitas.
Comentario
El capítulo 9 del Éxodo es un poderoso recordatorio del poder de Dios y su capacidad para proteger a su pueblo. En este capítulo, Dios envía una serie de plagas a Egipto para convencer al faraón de que deje ir a los israelitas. Las plagas son una demostración del poder de Dios y su disposición para proteger a su pueblo.
La primera plaga es una plaga de granizo y fuego. Esta plaga es un signo del poder de Dios y su capacidad para controlar los elementos. El granizo y el fuego son tan severos que destruyen todos los cultivos en Egipto. Esto es un signo del poder de Dios y su disposición para proteger a su pueblo.