Ezequiel 18:6
“Que no comiere sobre los montes, ni alzare sus ojos á los ídolos de la casa de Israel, ni violare la mujer de su prójimo, ni llegare á la mujer menstruosa,”
Contexto: Ezequiel 18
4He aquí que todas las almas son mías; como el alma del padre, así el alma del hijo es mía; el alma que pecare, esa morirá.
5Y el hombre que fuere justo, é hiciere juicio y justicia;
6Que no comiere sobre los montes, ni alzare sus ojos á los ídolos de la casa de Israel, ni violare la mujer de su prójimo, ni llegare á la mujer menstruosa,
7Ni oprimiere á ninguno; al deudor tornare su prenda, no cometiere robo, diere de su pan al hambriento, y cubriere al desnudo con vestido,
8No diere á logro, ni recibiere aumento; de la maldad retrajere su mano, é hiciere juicio de verdad entre hombre y hombre,
Acerca de Ezequiel 18: Responsabilidad por las propias acciones

En el capítulo 18 de Ezequiel, el profeta enfatiza la importancia de la responsabilidad personal por las acciones de uno. Refuta la noción de que los hijos heredan la culpa o la justicia de sus padres y destaca que cada persona es responsable de sus propias elecciones, tanto buenas como malas. Dios desea que los malvados se aparten de sus caminos y vivan, y que los justos no se vuelvan complacientes en su obediencia.
Comentario
Default commentary text