Ezequiel 34:2

“Hijo del hombre, profetiza contra los pastores de Israel; profetiza, y diles á los pastores: Así ha dicho el Señor Jehová: ­Ay de los pastores de Israel, que se apacientan á sí mismos! ¿No apacientan los pastores los rebaños?”
— Ezequiel 34:2 (La Reina-Valera Revisada 1960)

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Contexto: Ezequiel 34

1Y FUÉ á mí palabra de Jehová, diciendo:

2Hijo del hombre, profetiza contra los pastores de Israel; profetiza, y diles á los pastores: Así ha dicho el Señor Jehová: ­Ay de los pastores de Israel, que se apacientan á sí mismos! ¿No apacientan los pastores los rebaños?

3Coméis la leche, y os vestís de la lana: la gruesa degolláis, no apacentáis las ovejas.

4No corroborasteis las flacas, ni curasteis la enferma: no ligasteis la perniquebrada, ni tornasteis la amontada, ni buscasteis la perdida; sino que os habéis enseñoreado de ellas con dureza y con violencia;

Acerca de Ezequiel 34: El Señor, el Pastor de Su Rebaño

Ezequiel 34: El Señor, el Pastor de Su Rebaño

En el capítulo 34 de Ezequiel, el Señor reprende a los pastores de Israel por no cuidar de su rebaño, lo que ha llevado a la dispersión y sufrimiento de su pueblo. Promete venir y reunir a sus ovejas Él mismo, llevándolas a pastos verdes y aguas tranquilas, y juzgar entre las ovejas gordas y flacas. El capítulo termina con el Señor afirmando su pacto con su pueblo y prometiendo establecer un nuevo pacto de paz con ellos.

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