Esdras 3:9
“Jesuá también, sus hijos y sus hermanos, Cadmiel y sus hijos, hijos de Judá, como un solo hombre asistían para dar priesa á los que hacían la obra en la casa de Dios: los hijos de Henadad, sus hijos y sus hermanos, Levitas.”
Contexto: Esdras 3
7Y dieron dinero á los carpinteros y oficiales; asimismo comida y bebida y aceite á los Sidonios y Tirios, para que trajesen madera de cedro del Líbano á la mar de Joppe, conforme á la voluntad de Ciro rey de Persia acerca de esto.
8Y en el año segundo de su venida á la casa de Dios en Jerusalem, en el mes segundo, comenzaron Zorobabel hijo de Sealthiel, y Jesuá hijo de Josadec, y los otros sus hermanos, los sacerdotes y los Levitas, y todos los que habían venido de la cautividad á J
9Jesuá también, sus hijos y sus hermanos, Cadmiel y sus hijos, hijos de Judá, como un solo hombre asistían para dar priesa á los que hacían la obra en la casa de Dios: los hijos de Henadad, sus hijos y sus hermanos, Levitas.
10Y cuando los albañiles del templo de Jehová echaban los cimientos, pusieron á los sacerdotes vestidos de sus ropas, con trompetas, y á Levitas hijos de Asaph con címbalos, para que alabasen á Jehová, según ordenanza de David rey de Israel.
11Y cantaban, alabando y confesando á Jehová, y decían: Porque es bueno, porque para siempre es su misericordia sobre Israel. Y todo el pueblo aclamaba con grande júbilo, alabando á Jehová, porque á la casa de Jehová se echaba el cimiento.
Acerca de Esdras 3: Reconstruir el Altar y Celebrar la Fiesta de la Pascua

La reconstrucción del altar en Jerusalén y la celebración de la fiesta de la Pascua.
Comentario
El capítulo 3 de Esdras es un capítulo que habla del regreso de los israelitas a Jerusalén después de su exilio en Babilonia. Es un capítulo que habla de la fidelidad de Dios y del compromiso del pueblo de reconstruir el templo.
El capítulo comienza con el pueblo de Israel reuniéndose en Jerusalén para celebrar la Fiesta de los Tabernáculos. Este fue un tiempo de alegría y celebración mientras el pueblo recordaba la fidelidad del Señor al traerlos de vuelta a su patria.