Génesis 28:6
“Y vió Esaú cómo Isaac había bendecido á Jacob, y le había enviado á Padan-aram, para tomar para sí mujer de allí; y que cuando le bendijo, le había mandado, diciendo: No tomarás mujer de las hijas de Canaán;”
Contexto: Génesis 28
4Y te dé la bendición de Abraham, y á tu simiente contigo, para que heredes la tierra de tus peregrinaciones, que Dios dió á Abraham.
5Así envió Isaac á Jacob, el cual fué á Padan-aram, á Labán, hijo de Bethuel Arameo, hermano de Rebeca, madre de Jacob y de Esaú.
6Y vió Esaú cómo Isaac había bendecido á Jacob, y le había enviado á Padan-aram, para tomar para sí mujer de allí; y que cuando le bendijo, le había mandado, diciendo: No tomarás mujer de las hijas de Canaán;
7Y que Jacob había obedecido á su padre y á su madre, y se había ido á Padan-aram.
8Vió asimismo Esaú que las hijas de Canaán parecían mal á Isaac su padre;
Acerca de Génesis 28: Escalera de Jacob y Pacto con Dios

Jacob huye a la familia de su madre y tiene un sueño de una escalera que llega al cielo. Dios confirma su promesa a Jacob de que sus descendientes serán bendecidos y que la tierra les será dada.
Comentario
Génesis 28 narra la historia del viaje de Jacob a Jarán, donde busca encontrar una esposa. Este capítulo es significativo porque marca el comienzo del viaje de Jacob para cumplir la promesa que Dios hizo a Abraham de que sus descendientes serían tan numerosos como las estrellas en el cielo.
Jacob emprende su viaje con la bendición de su padre, Isaac. Se le instruye ir a Jarán y encontrar una esposa entre sus parientes. En el camino, Jacob se detiene a descansar y tiene un sueño en el que ve una escalera que llega hasta el cielo. En la cima de la escalera, Dios aparece y reafirma la promesa que le hizo a Abraham. También promete estar con Jacob y protegerlo dondequiera que vaya.