Génesis 31:32

“En quien hallares tus dioses, no viva: delante de nuestros hermanos reconoce lo que yo tuviere tuyo, y llévatelo. Jacob no sabía que Rachêl los había hurtado.”
— Génesis 31:32 (La Reina-Valera Revisada 1960)

Compartir este verso

Contexto: Génesis 31

30Y ya que te ibas, porque tenías deseo de la casa de tu padre, ¿por qué me hurtaste mis dioses?

31Y Jacob respondió, y dijo á Labán: Porque tuve miedo; pues dije, que quizás me quitarías por fuerza tus hijas.

32En quien hallares tus dioses, no viva: delante de nuestros hermanos reconoce lo que yo tuviere tuyo, y llévatelo. Jacob no sabía que Rachêl los había hurtado.

33Y entró Labán en la tienda de Jacob, y en la tienda de Lea, y en la tienda de las dos siervas, y no los halló, y salió de la tienda de Lea, y vino á la tienda de Rachêl.

34Y tomó Rachêl los ídolos, y púsolos en una albarda de un camello, y sentóse sobre ellos: y tentó Labán toda la tienda y no los halló.

Acerca de Génesis 31: La huida de Jacob de Labán

Génesis 31: La huida de Jacob de Labán

Jacob huye de Labán con su familia y posesiones. Labán lo persigue, pero hacen un pacto y se separan como amigos.

Comentario

Génesis 31 es la historia del regreso de Jacob a su tierra natal de Canaán después de un largo período de exilio en la tierra de Labán. Después de un viaje largo y difícil, Jacob se reúne con su familia y es recibido con los brazos abiertos.

El capítulo comienza con la decisión de Jacob de dejar la tierra de Labán y regresar a Canaán. Está acompañado por sus esposas, hijos y todas sus posesiones. Jacob teme la reacción de Labán ante su partida, por lo que toma precauciones para garantizar su seguridad. Envía un mensaje a Labán informándole de sus planes y luego se marcha en la noche.

Personas en Génesis 31