Génesis 31:40

“De día me consumía el calor, y de noche la helada, y el sueño se huía de mis ojos.”
— Génesis 31:40 (La Reina-Valera Revisada 1960)

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Contexto: Génesis 31

38Estos veinte años he estado contigo: tus ovejas y tus cabras nunca abortaron, ni yo comí carnero de tus ovejas.

39Nunca te traje lo arrebatado por las fieras; yo pagaba el daño; lo hurtado así de día como de noche, de mi mano lo requerías.

40De día me consumía el calor, y de noche la helada, y el sueño se huía de mis ojos.

41Así he estado veinte años en tu casa: catorce años te serví por tus dos hijas, y seis años por tu ganado; y has mudado mi salario diez veces.

42Si el Dios de mi padre, el Dios de Abraham, y el temor de Isaac, no fuera conmigo, de cierto me enviarías ahora vacío: vió Dios mi aflicción y el trabajo de mis manos, y reprendióte anoche.

Acerca de Génesis 31: La huida de Jacob de Labán

Génesis 31: La huida de Jacob de Labán

Jacob huye de Labán con su familia y posesiones. Labán lo persigue, pero hacen un pacto y se separan como amigos.

Comentario

Génesis 31 es la historia del regreso de Jacob a su tierra natal de Canaán después de un largo período de exilio en la tierra de Labán. Después de un viaje largo y difícil, Jacob se reúne con su familia y es recibido con los brazos abiertos.

El capítulo comienza con la decisión de Jacob de dejar la tierra de Labán y regresar a Canaán. Está acompañado por sus esposas, hijos y todas sus posesiones. Jacob teme la reacción de Labán ante su partida, por lo que toma precauciones para garantizar su seguridad. Envía un mensaje a Labán informándole de sus planes y luego se marcha en la noche.

Personas en Génesis 31