Génesis 4:7

“Si bien hicieres, ¿no serás ensalzado? y si no hicieres bien, el pecado está á la puerta: con todo esto, á ti será su deseo, y tú te enseñorearás de él.”
— Génesis 4:7 (La Reina-Valera Revisada 1960)

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Contexto: Génesis 4

5Mas no miró propicio á Caín y á la ofrenda suya. Y ensañóse Caín en gran manera, y decayó su semblante.

6Entonces Jehová dijo á Caín: ¿Por qué te has ensañado, y por qué se ha inmutado tu rostro?

7Si bien hicieres, ¿no serás ensalzado? y si no hicieres bien, el pecado está á la puerta: con todo esto, á ti será su deseo, y tú te enseñorearás de él.

8Y habló Caín á su hermano Abel: y aconteció que estando ellos en el campo, Caín se levantó contra su hermano Abel, y le mató.

9Y Jehová dijo á Caín: ¿Dónde está Abel tu hermano? Y él respondió: No sé; ¿soy yo guarda de mi hermano?

Acerca de Génesis 4: La Caída

Génesis 4: La Caída

Este capítulo enumera el árbol genealógico de las primeras personas creadas por Dios. También narra la historia de Caín y Abel, dos hermanos que tuvieron una pelea y uno mató al otro.

Comentario

El capítulo 4 del Génesis narra la historia de Caín y Abel, dos hermanos que ofrecen sacrificios a Dios. Caín, el hermano mayor, ofrece algunos frutos del suelo, mientras que Abel ofrece los primogénitos de su rebaño. Dios se complace con la ofrenda de Abel, pero no con la de Caín. Esto enfurece a Caín, y Dios le advierte que el pecado está al acecho en su puerta, listo para consumirlo. Caín entonces mata a Abel en un arrebato de ira.

Dios confronta a Caín y le pregunta dónde está Abel. Caín miente y dice que no lo sabe. Entonces, Dios maldice a Caín y lo marca para que nadie lo mate. También lo expulsa de la tierra.

Personas en Génesis 4