Génesis 41:2
“Y que del río subían siete vacas, hermosas á la vista, y muy gordas, y pacían en el prado:”
Contexto: Génesis 41
1Y ACONTECIO que pasados dos años tuvo Faraón un sueño: Parecíale que estaba junto al río;
2Y que del río subían siete vacas, hermosas á la vista, y muy gordas, y pacían en el prado:
3Y que otras siete vacas subían tras ellas del río, de fea vista, y enjutas de carne, y se pararon cerca de las vacas hermosas á la orilla del río:
4Y que las vacas de fea vista y enjutas de carne devoraban á las siete vacas hermosas y muy gordas. Y despertó Faraón.
Acerca de Génesis 41: José interpreta los sueños de Faraón

José es nombrado como segundo al mando en Egipto y logra gestionar exitosamente el país durante la hambruna, proveyendo alimentos para Egipto y otros países.
Comentario
Génesis 41 es un capítulo crucial en el libro de Génesis, ya que marca el comienzo del ascenso al poder de José en Egipto. Después de ser vendido como esclavo por sus hermanos, José es arrojado a prisión por un crimen que no cometió. Mientras está en prisión, José interpreta los sueños del copero y el panadero del faraón, prediciendo correctamente sus resultados. Impresionado por la habilidad de José, el copero del faraón recomienda a José al faraón, quien luego llama a José para interpretar sus propios sueños. José interpreta correctamente los sueños del faraón, prediciendo siete años de abundancia seguidos de siete años de hambruna. El faraón queda tan impresionado con la sabiduría de José que lo nombra como segundo al mando de Egipto, dándole autoridad sobre todo Egipto.
Este capítulo es significativo en el sentido de que marca el inicio del ascenso al poder de José en Egipto. La capacidad de José para interpretar sueños y su sabio consejo al faraón demuestran su fidelidad a Dios y su confianza en el plan de Dios. El nombramiento de José como segundo al mando de Egipto es un testimonio de la fidelidad y provisión de Dios, ya que es a través de la gracia de Dios que José puede llegar a ocupar una posición tan elevada. Este capítulo también sirve como un recordatorio de la fidelidad y provisión de Dios en nuestras propias vidas, ya que Dios siempre es fiel para proveernos y guiarnos en nuestras vidas.