Génesis 48:15
“Y bendijo á José, y dijo: El Dios en cuya presencia anduvieron mis padres Abraham é Isaac, el Dios que me mantiene desde que yo soy hasta este día,”
Contexto: Génesis 48
13Y tomólos José á ambos, Ephraim á su diestra, á la siniestra de Israel; y á Manasés á su izquierda, á la derecha de Israel; é hízoles llegar á él.
14Entonces Israel extendió su diestra, y púsola sobre la cabeza de Ephraim, que era el menor, y su siniestra sobre la cabeza de Manasés, colocando así sus manos adrede, aunque Manasés era el primogénito.
15Y bendijo á José, y dijo: El Dios en cuya presencia anduvieron mis padres Abraham é Isaac, el Dios que me mantiene desde que yo soy hasta este día,
16El Angel que me liberta de todo mal, bendiga á estos mozos: y mi nombre sea llamado en ellos, y el nombre de mis padres Abraham é Isaac: y multipliquen en gran manera en medio de la tierra.
17Entonces viendo José que su padre ponía la mano derecha sobre la cabeza de Eprhaim, causóle esto disgusto; y asió la mano de su padre, para mudarla de sobre la cabeza de Ephraim á la cabeza de Manasés.
Acerca de Génesis 48: Jacob bendice a los hijos de José

Jacob bendice a los dos hijos de José, Efraín y Manasés.
Comentario
Génesis 48 es un capítulo que se enfoca en la bendición de los hijos de Jacob, Efraín y Manasés. Es una continuación de la historia de la vida de Jacob, que comenzó en Génesis 25. En este capítulo, Jacob está en su lecho de muerte y está bendiciendo a sus dos nietos, Efraín y Manasés, que son los hijos de José. Jacob es consciente de que su muerte está cerca y quiere asegurarse de que sus nietos reciban bendiciones antes de fallecer.
Jacob comienza bendiciendo a Efraín, el menor de los dos, y dándole una bendición más grande que a Manasés. Esto es una reversión de la bendición tradicional del primogénito, que le habría correspondido a Manasés. Jacob explica que esto se debe a que Efraín se convertirá en una gran nación, mientras que Manasés se convertirá en una sola tribu. Luego, Jacob bendice a sus dos nietos y les da una porción de la tierra que se les ha prometido.