Génesis 50:13
“Pues lleváronlo sus hijos á la tierra de Canaán, y le sepultaron en la cueva del campo de Macpela, la que había comprado Abraham con el mismo campo, para heredad de sepultura, de Ephrón el Hetheo, delante de Mamre.”
Contexto: Génesis 50
11Y viendo los moradores de la tierra, los Cananeos, el llanto en la era de Atad, dijeron: Llanto grande es este de los Egipcios: por eso fué llamado su nombre Abelmizraim, que está á la otra parte del Jordán.
12Hicieron, pues, sus hijos con él, según les había mandado:
13Pues lleváronlo sus hijos á la tierra de Canaán, y le sepultaron en la cueva del campo de Macpela, la que había comprado Abraham con el mismo campo, para heredad de sepultura, de Ephrón el Hetheo, delante de Mamre.
14Y tornóse José á Egipto, él y sus hermanos, y todos los que subieron con él á sepultar á su padre, después que le hubo sepultado.
15Y viendo los hermanos de José que su padre era muerto, dijeron: Quizá nos aborrecerá José, y nos dará el pago de todo el mal que le hicimos.
Acerca de Génesis 50: El Último Viaje de José para Enterrar a Jacob

Jacob muere y es enterrado en la cueva de Macpela. Los hermanos de José temen que busque venganza ahora que Jacob ha muerto, pero José los tranquiliza y muere a la edad de 110 años.
Comentario
El capítulo 50 de Génesis es la conclusión de la historia de José, el hijo favorito de Jacob. Después de ser vendido como esclavo por sus hermanos, José asciende a una posición de poder en Egipto, llegando eventualmente a ser el mano derecha del faraón. En este capítulo, los hermanos de José van hacia él con miedo, esperando ser castigados por sus acciones pasadas. Sin embargo, José les muestra misericordia y perdón, asegurándoles que Dios había utilizado sus acciones para lograr un bien mayor.
La respuesta de José a sus hermanos es un poderoso ejemplo de gracia y perdón. A pesar de los males que le habían hecho, José estaba dispuesto a perdonar y avanzar. Entendía que Dios tenía un plan para su vida y que las acciones de sus hermanos eran parte de ese plan. Esto nos recuerda que Dios puede usar incluso nuestros errores para Su gloria.