Josué 7:19
“Entonces Josué dijo á Achân: Hijo mío, da gloria ahora á Jehová el Dios de Israel, y dale alabanza, y declárame ahora lo que has hecho; no me lo encubras.”
Contexto: Josué 7
17Y haciendo allegar la tribu de Judá, fué tomada la familia de los de Zera; haciendo luego allegar la familia de los de Zera por los varones, fué tomado Zabdi;
18E hizo allegar su casa por los varones, y fué tomado Achân, hijo de Carmi, hijo de Zabdi, hijo de Zera, de la tribu de Judá.
19Entonces Josué dijo á Achân: Hijo mío, da gloria ahora á Jehová el Dios de Israel, y dale alabanza, y declárame ahora lo que has hecho; no me lo encubras.
20Y Achân respondió á Josué, diciendo: Verdaderamente yo he pecado contra Jehová el Dios de Israel, y he hecho así y así:
21Que vi entre los despojos un manto babilónico muy bueno, y doscientos siclos de plata, y un changote de oro de peso de cincuenta siclos; lo cual codicié, y tomé: y he aquí que está escondido debajo de tierra en el medio de mi tienda, y el dinero debajo de
Acerca de Josué 7: Pecado de Acán

El ejército de Josué es derrotado en Ai debido a la desobediencia de Acán.
Comentario
Josué 7 es un capítulo que habla sobre las consecuencias del pecado y la importancia de la obediencia a Dios. En este capítulo, los israelitas son derrotados en batalla contra la ciudad de Hai debido al pecado de Acán. Acán había tomado algunos de los despojos de Jericó, lo cual estaba prohibido por Dios, y este pecado provocó la derrota de los israelitas. Esto nos recuerda que el pecado tiene consecuencias y que debemos ser obedientes a los mandamientos de Dios.
El capítulo también habla sobre la importancia de la confesión y el arrepentimiento. Después de que se revela el pecado de Acán, él confiesa y se arrepiente de su pecado. Esto nos sirve de ejemplo de que debemos estar dispuestos a confesar y arrepentirnos de nuestros pecados para recibir el perdón de Dios.