Jueces 16:26
“Y Samsón dijo al mozo que le guiaba de la mano: Acércame, y hazme tentar las columnas sobre que se sustenta la casa, para que me apoye sobre ellas.”
Contexto: Jueces 16
24Y viéndolo el pueblo, loaron á su dios, diciendo: Nuestro dios entregó en nuestras manos á nuestro enemigo, y al destruidor de nuestra tierra, el cual había muerto á muchos de nosotros.
25Y aconteció que, yéndose alegrando el corazón de ellos, dijeron: Llamad á Samsón, para que divierta delante de nosotros. Y llamaron á Samsón de la cárcel, y hacía de juguete delante de ellos; y pusiéronlo entre las columnas.
26Y Samsón dijo al mozo que le guiaba de la mano: Acércame, y hazme tentar las columnas sobre que se sustenta la casa, para que me apoye sobre ellas.
27Y la casa estaba llena de hombres y mujeres: y todos los príncipes de los Filisteos estaban allí; y en el alto piso había como tres mil hombres y mujeres, que estaban mirando el escarnio de Samsón.
28Entonces clamó Samsón á Jehová, y dijo: Señor Jehová, acuérdate ahora de mí, y esfuérzame, te ruego, solamente esta vez, oh Dios, para que de una vez tome venganza de los Filisteos, por mis dos ojos.
Acerca de Jueces 16: El Triunfo Destructivo de Sansón

Sansón se enamora de Dalila, quien lo traiciona y hace que pierda su fuerza.
Comentario
Jueces 16 es un capítulo del Antiguo Testamento de la Biblia que narra la historia de Sansón, un hombre de gran fuerza elegido por Dios para liberar a los israelitas de los filisteos. En este capítulo, Sansón es engañado por Dalila, una mujer filistea, para revelar el secreto de su fuerza. Después de revelar el secreto, Dalila llama a los filisteos para que lo capturen. A pesar de su estado debilitado, Sansón logra utilizar su fuerza restante para derribar el templo de los filisteos, matándose a sí mismo y a muchos filisteos en el proceso.
Este capítulo sirve como un recordatorio del poder de Dios y la importancia de la fe. A pesar de ser engañado por Dalila, Sansón todavía tenía fe en Dios y pudo utilizar su fuerza restante para derribar el templo de los filisteos. Este acto de fe y valentía sirve como un ejemplo para todos nosotros del poder de la fe y la importancia de confiar en Dios.