Jueces 8:25
“Y ellos respondieron: De buena gana los daremos. Y tendiendo una ropa de vestir, echó allí cada uno los zarcillos de su despojo.”
Contexto: Jueces 8
23Mas Gedeón respondió: No seré señor sobre vosotros, ni mi hijo os señoreará: Jehová será vuestro Señor.
24Y díjoles Gedeón: Deseo haceros una petición, que cada uno me dé los zarcillos de su despojo. (Porque traían zarcillos de oro, que eran Ismaelitas.)
25Y ellos respondieron: De buena gana los daremos. Y tendiendo una ropa de vestir, echó allí cada uno los zarcillos de su despojo.
26Y fué el peso de los zarcillos de oro que él pidió, mil y setecientos siclos de oro; sin las planchas, y joyeles, y vestidos de púrpura, que traían los reyes de Madián, y sin los collares que traían sus camellos al cuello.
27Y Gedeón hizo de ellos un ephod, el cual hizo guardar en su ciudad de Ophra: y todo Israel fornicó tras de ese ephod en aquel lugar; y fué por tropiezo á Gedeón y á su casa.
Acerca de Jueces 8: El Efod de Gedeón

Gedeón y sus hombres capturan y matan a los reyes madianitas.
Comentario
El capítulo 8 de Jueces es un capítulo en el libro del Antiguo Testamento de Jueces que narra la historia de la victoria de Gedeón sobre los madianitas. En este capítulo, Gedeón y su ejército de 300 hombres derrotan a los madianitas, quienes habían estado oprimiendo a los israelitas durante siete años. Después de la batalla, Gedeón es alabado por los israelitas y se le otorga el título de "valiente guerrero".
El capítulo comienza con Gedeón y sus 300 hombres persiguiendo a los madianitas, quienes habían huido después de su derrota. Gedeón y sus hombres capturan a dos de los reyes madianitas, Oreb y Zeeb, y los matan. Gedeón luego envía mensajeros a las otras tribus de Israel, pidiéndoles que vengan y lo ayuden a luchar contra los madianitas. Las otras tribus responden y se unen a Gedeón en su batalla contra los madianitas.