Lucas 10:34
“Y llegándose, vendó sus heridas, echándo les aceite y vino; y poniéndole sobre su cabalgadura, llevóle al mesón, y cuidó de él.”
Contexto: Lucas 10
32Y asimismo un Levita, llegando cerca de aquel lugar, y viéndole, se pasó de un lado.
33Mas un Samaritano que transitaba, viniendo cerca de él, y viéndole, fué movido á misericordia;
34Y llegándose, vendó sus heridas, echándo les aceite y vino; y poniéndole sobre su cabalgadura, llevóle al mesón, y cuidó de él.
35Y otro día al partir, sacó dos denarios, y diólos al huésped, y le dijo: Cuídamele; y todo lo que de más gastares, yo cuando vuelva te lo pagaré.
36¿Quién, pues, de estos tres te parece que fué el prójimo de aquél que cayó en manos de los ladrónes?
Acerca de Lucas 10: El Envío de los Setenta y Dos

Jesús enseña la Parábola del Buen Samaritano y envía a los setenta y dos.
Comentario
Lucas 10 es un capítulo que habla sobre el poder del ministerio de Jesús y la importancia de difundir el evangelio. En este capítulo, Jesús envía a setenta y dos de sus discípulos a predicar el evangelio y sanar a los enfermos. Les instruye que salgan de dos en dos y que no lleven nada con ellos más que un bastón y sandalias. Les dice que serán bienvenidos en algunos lugares y rechazados en otros, pero que no se desanimen.
Los discípulos regresan con alegría, habiendo visto el poder del ministerio de Jesús. Luego Jesús les dice que deberían alegrarse porque sus nombres están escritos en el cielo. Esto es un recordatorio de que aquellos que siguen a Jesús serán recompensados en la vida eterna.