Mateo 7:24

“Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé á un hombre prudente, que edificó su casa sobre la peña;”
— Mateo 7:24 (La Reina-Valera Revisada 1960)

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Contexto: Mateo 7

22Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre lanzamos demonios, y en tu nombre hicimos mucho milagros?

23Y entonces les protestaré: Nunca os conocí; apartaos de mí, obradores de maldad.

24Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé á un hombre prudente, que edificó su casa sobre la peña;

25Y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y combatieron aquella casa; y no cayó: porque estaba fundada sobre la peña.

26Y cualquiera que me oye estas palabras, y no las hace, le compararé á un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena;

Acerca de Mateo 7: La regla de oro y la puerta estrecha

Mateo 7: La regla de oro y la puerta estrecha

Jesús enseña sobre juzgar a los demás y la importancia de obedecer a Dios.

Comentario

Mateo 7 es un capítulo que habla sobre la importancia de vivir una vida de integridad y humildad. Jesús comienza advirtiendo contra juzgar a los demás, recordándonos que seremos juzgados con el mismo estándar que usamos para juzgar a los demás. Luego continúa discutiendo la importancia de pedir, buscar y llamar en la oración, y cómo Dios responderá a nuestras oraciones si somos sinceros. También habla sobre la importancia de entrar por la puerta estrecha, que es una metáfora para vivir una vida de rectitud y obediencia a la voluntad de Dios. Finalmente, Jesús advierte contra los falsos profetas y nos anima a discernir en nuestra fe.

En general, este capítulo es un recordatorio de la importancia de vivir una vida de integridad y humildad. Debemos tener cuidado de no juzgar a los demás, y en cambio enfocarnos en nuestro propio crecimiento espiritual. También debemos ser diligentes en nuestras oraciones, y buscar la voluntad de Dios en todo lo que hacemos. Finalmente, debemos ser discernientes en nuestra fe, y estar atentos a los falsos profetas. Siguiendo estos principios, podemos vivir una vida que sea agradable a Dios.

Personas en Mateo 7