Números 19:8
“Asimismo el que la quemó, lavará sus vestidos en agua, también lavará en agua su carne, y será inmundo hasta la tarde.”
Contexto: Números 19
6Luego tomará el sacerdote palo de cedro, é hisopo, y escarlata, y lo echará en medio del fuego en que arde la vaca.
7El sacerdote lavará luego sus vestidos, lavará también su carne con agua, y después entrará en el real; y será inmundo el sacerdote hasta la tarde.
8Asimismo el que la quemó, lavará sus vestidos en agua, también lavará en agua su carne, y será inmundo hasta la tarde.
9Y un hombre limpio recogerá las cenizas de la vaca, y las pondrá fuera del campo en lugar limpio, y las guardará la congregación de los hijos de Israel para el agua de separación: es una expiación.
10Y el que recogió las cenizas de la vaca, lavará sus vestidos, y será inmundo hasta la tarde: y será á los hijos de Israel, y al extranjero que peregrina entre ellos, por estatuto perpetuo.
Acerca de Números 19: El Agua de Purificación

Dios ordena a los israelitas purificarse con las cenizas de una novilla roja.
Comentario
En Números 19, el Señor da instrucciones a Moisés y Aarón sobre la purificación de aquellos que han estado en contacto con un cadáver. El Señor indica a Moisés y Aarón que tomen una novilla roja sin defecto, y que la sacrifiquen fuera del campamento. La sangre de la novilla se debe rociar siete veces ante el Señor, y sus cenizas se deben guardar para la purificación del pueblo.
Luego, el Señor da instrucciones para la purificación de aquellos que han estado en contacto con un cadáver. La persona que ha estado en contacto con el cadáver debe ser rociada con agua de purificación, que se hace con las cenizas de la novilla roja. Después, se le considera limpio.