Números 22:10

“Y Balaam respondió á Dios: Balac hijo de Zippor, rey de Moab, ha enviado á mí diciendo:”
— Números 22:10 (La Reina-Valera Revisada 1960)

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Contexto: Números 22

8Y él les dijo: Reposad aquí esta noche, y yo os referiré las palabras, como Jehová me hablare. Así los príncipes de Moab se quedaron con Balaam.

9Y vino Dios á Balaam, y díjole: ¿Qué varones son estos que están contigo?

10Y Balaam respondió á Dios: Balac hijo de Zippor, rey de Moab, ha enviado á mí diciendo:

11He aquí este pueblo que ha salido de Egipto, cubre la haz de la tierra: ven pues ahora, y maldícemelo; quizá podré pelear con él, y echarlo.

12Entonces dijo Dios á Balaam: No vayas con ellos, ni maldigas al pueblo; porque es bendito.

Acerca de Números 22: Balaam y Balak

Números 22: Balaam y Balak

Balaam es contratado para maldecir a los israelitas, pero en lugar de eso los bendice.

Comentario

En Números 22, los israelitas están en camino hacia la Tierra Prometida y han llegado a las llanuras de Moab. Balac, el rey de Moab, teme a los israelitas y manda llamar a Balaam, un profeta, para maldecirlos. Balaam al principio duda en ir, pero Dios le dice que vaya con los mensajeros moabitas. En el camino, el burro de Balaam ve un ángel del Señor y se detiene. Balaam se enoja y golpea al burro, pero el ángel se revela y le dice a Balaam que solo lo está protegiendo. Balaam luego continúa su viaje y se encuentra con Balac.

Este capítulo de Números es un recordatorio del poder de Dios y su protección hacia su pueblo. Balaam es un profeta de Dios, sin embargo, está dispuesto a ir en contra de la voluntad de Dios y maldecir a los israelitas. Sin embargo, Dios es fiel y envía un ángel para proteger a Balaam y evitar que haga algo de lo que se arrepentiría. Esto nos recuerda que Dios siempre está vigilando sobre nosotros y nos protegerá del daño. Podemos confiar en Él y en sus promesas, incluso cuando parece que toda esperanza está perdida.

Personas en Números 22