Números 30:12
“(H30-13) Mas si su marido los anuló el día que los oyó; todo lo que salió de sus labios cuanto á sus votos, y cuanto á la obligación de su alma, será nulo; su marido los anuló, y Jehová la perdonará.”
Contexto: Números 30
10(H30-11) Y si hubiere hecho voto en casa de su marido, y hubiere ligado su alma con obligación de juramento,
11(H30-12) Si su marido oyó, y calló á ello, y no le vedó; entonces todos sus votos serán firmes, y toda obligación con que hubiere ligado su alma, firme será.
12(H30-13) Mas si su marido los anuló el día que los oyó; todo lo que salió de sus labios cuanto á sus votos, y cuanto á la obligación de su alma, será nulo; su marido los anuló, y Jehová la perdonará.
13(H30-14) Todo voto, ó todo juramento obligándose á afligir el alma, su marido lo confirmará, ó su marido lo anulará.
14(H30-15) Empero si su marido callare á ello de día en día, entonces confirmó todos sus votos, y todas las obligaciones que están sobre ella: confirmólas, por cuanto calló á ello el día que lo oyó.
Acerca de Números 30: La Ley de los Votos

Resumen: Dios ordena que el voto de una persona debe ser cumplido, pero también ordena que un padre o esposo tiene el derecho de anular un voto hecho por una mujer bajo su autoridad.
Comentario
En Números 30, vemos al Señor dar instrucciones a Moisés sobre cómo manejar votos y juramentos. El Señor es muy claro en que si un hombre hace un voto o un juramento, debe cumplirlo. Si una mujer hace un voto o un juramento, su padre o esposo puede anularlo si así lo desea. Esta es una distinción interesante, ya que muestra que el Señor es consciente de las dinámicas de poder entre hombres y mujeres en el mundo antiguo.
El Señor también da instrucciones sobre cómo manejar los votos hechos por jóvenes. Si un joven hace un voto, su padre o su madre puede anularlo si así lo desean. Esto es un recordatorio de que los jóvenes no siempre son lo suficientemente maduros para tomar decisiones que tendrán consecuencias duraderas.