Números 30:2
“(H30-3) Cuando alguno hiciere voto á Jehová, ó hiciere juramento ligando su alma con obligación, no violará su palabra: hará conforme á todo lo que salió de su boca.”
Contexto: Números 30
1(H30-2) Y habló Moisés á los príncipes de las tribus de los hijos de Israel, diciendo: Esto es lo que Jehová ha mandado.
2(H30-3) Cuando alguno hiciere voto á Jehová, ó hiciere juramento ligando su alma con obligación, no violará su palabra: hará conforme á todo lo que salió de su boca.
3(H30-4) Mas la mujer, cuando hiciere voto á Jehová, y se ligare con obligación en casa de su padre, en su mocedad;
4(H30-5) Si su padre oyere su voto, y la obligación con que ligó su alma, y su padre callare á ello, todos los votos de ella serán firmes, y toda obligación con que hubiere ligado su alma, firme será.
Acerca de Números 30: La Ley de los Votos

Resumen: Dios ordena que el voto de una persona debe ser cumplido, pero también ordena que un padre o esposo tiene el derecho de anular un voto hecho por una mujer bajo su autoridad.
Comentario
En Números 30, vemos al Señor dar instrucciones a Moisés sobre cómo manejar votos y juramentos. El Señor es muy claro en que si un hombre hace un voto o un juramento, debe cumplirlo. Si una mujer hace un voto o un juramento, su padre o esposo puede anularlo si así lo desea. Esta es una distinción interesante, ya que muestra que el Señor es consciente de las dinámicas de poder entre hombres y mujeres en el mundo antiguo.
El Señor también da instrucciones sobre cómo manejar los votos hechos por jóvenes. Si un joven hace un voto, su padre o su madre puede anularlo si así lo desean. Esto es un recordatorio de que los jóvenes no siempre son lo suficientemente maduros para tomar decisiones que tendrán consecuencias duraderas.