Números 32:4
“La tierra que Jehová hirió delante de la congregación de Israel, es tierra de ganado, y tus siervos tienen ganado.”
Contexto: Números 32
2Y vinieron los hijos de Gad y los hijos de Rubén, y hablaron á Moisés, y á Eleazar el sacerdote, y á los príncipes de la congregación, diciendo:
3Ataroth, y Dibón, y Jazer, y Nimra, y Hesbón, y Eleale, y Sabán, y Nebo, y Beón,
4La tierra que Jehová hirió delante de la congregación de Israel, es tierra de ganado, y tus siervos tienen ganado.
5Por tanto, dijeron, si hallamos gracia en tus ojos, dése esta tierra á tus siervos en heredad, y no nos hagas pasar el Jordán.
6Y respondió Moisés á los hijos de Gad y á los hijos de Rubén: ¿Vendrán vuestros hermanos á la guerra, y vosotros os quedaréis aquí?
Acerca de Números 32: Reuben y Gad heredan al este del Jordán

Las tribus de Rubén y Gad piden a Moisés permiso para asentarse en la tierra al este del río Jordán.
Comentario
En Números 32, vemos a las tribus de Rubén y Gad, así como a la media tribu de Manasés, pidiendo a Moisés permiso para establecerse en la tierra de Galaad, al este del río Jordán. Moisés al principio duda en conceder su solicitud, ya que le preocupa que no cumplan con su obligación de ayudar a las otras tribus en la conquista de la Tierra Prometida. Sin embargo, después de que las tribus de Rubén y Gad se comprometen a enviar a sus guerreros para luchar junto a las otras tribus, Moisés acepta su solicitud.
Este capítulo sirve como un recordatorio de la importancia de cumplir con nuestras obligaciones. Las tribus de Rubén y Gad estaban dispuestas a dejar de lado sus propios deseos para ayudar a sus compañeros israelitas en la conquista de la Tierra Prometida. Esta es una lección de la que todos podemos aprender, ya que es importante recordar que nuestros propios deseos no deben estar por encima de nuestras obligaciones para con los demás.