Salmos 1:4

“No así los malos: Sino como el tamo que arrebata el viento.”
— Salmos 1:4 (La Reina-Valera Revisada 1960)

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Contexto: Salmos 1

2Antes en la ley de Jehová está su delicia, Y en su ley medita de día y de noche.

3Y será como el árbol plantado junto á arroyos de aguas, Que da su fruto en su tiempo, Y su hoja no cae; Y todo lo que hace, prosperará.

4No así los malos: Sino como el tamo que arrebata el viento.

5Por tanto no se levantarán los malos en el juicio, Ni los pecadores en la congregación de los justos.

6Porque Jehová conoce el camino de los justos; Mas la senda de los malos perecerá.

Acerca de Salmos 1: Los benditos y los malvados

Salmos 1: Los benditos y los malvados

El Salmo 1 establece el tono para el resto del libro de Salmos al contrastar dos caminos: el camino de los justos y el camino de los malvados. El salmo comienza describiendo la bienaventuranza de quienes meditan en la ley de Dios día y noche, comparándolos con árboles plantados junto a corrientes de agua que dan fruto en su tiempo. En contraste, los malvados se representan como paja que el viento dispersa, careciendo de un fundamento firme y destinados a la destrucción.

Comentario

El Salmo 1 destaca la importancia de elegir el camino correcto en la vida. Muestra que la verdadera felicidad y bendición provienen de encontrar alegría y satisfacción en la palabra de Dios, y vivir en consecuencia. Advierte contra seguir el consejo de los malvados, el camino de los pecadores, o los burladores que menosprecian los caminos de Dios. Este salmo establece un estándar claro para vivir una vida santa y bendecida, y nos recuerda que nuestras elecciones tienen consecuencias eternas. En última instancia, el mensaje del Salmo 1 es un llamado a deleitarse en el Señor y a buscar la justicia en cada aspecto de la vida.