Salmos 10:12
“Levántate, oh Jehová Dios, alza tu mano, No te olvides de los pobres.”
Contexto: Salmos 10
10Encógese, agáchase, Y caen en sus fuerzas muchos desdichados.
11Dice en su corazón: Dios está olvidado, Ha encubierto su rostro; nunca lo verá.
12Levántate, oh Jehová Dios, alza tu mano, No te olvides de los pobres.
13¿Por qué irrita el malo á Dios? En su corazón ha dicho que no lo inquirirás.
14Tú lo tienes visto: porque tú miras el trabajo, y la vejación, para vengar le por tu mano: A ti se acoge el pobre, Tú eres el amparo del huérfano.
Acerca de Salmos 10: El Grito de los Oprimidos

El Salmo 10 es un lamento de una persona justa que es testigo de la arrogancia y crueldad de los malvados que prosperan. El salmista clama a Dios, preguntando por qué Él parece distante y oculto mientras los malvados oprimen a los pobres y vulnerables. El salmo termina con una súplica para que Dios intervenga y ponga fin a la maldad.
Comentario
El Salmo 10 es un recordatorio sobrio de la realidad del mal y la injusticia en el mundo. El salmista observa a los malvados explotando y haciendo daño a los inocentes, y se siente profundamente perturbado por el aparente silencio de Dios. Es una pregunta que sigue siendo formulada en medio del sufrimiento y la adversidad: ¿dónde está Dios en todo esto? Aun cuando el salmista lucha con esta pregunta, no pierde su fe en la justicia y compasión de Dios. Suplican a Dios que actúe en favor de los oprimidos, confiados en que Él escucha sus clamores y no los abandonará. El Salmo 10 sirve como una fuente de consuelo y esperanza para aquellos que enfrentan circunstancias difíciles, recordándoles que no están solos y que Dios siempre está presente, incluso en medio del sufrimiento.