Salmos 10:7
“Llena está su boca de maldición, y de engaños y fraude: Debajo de su lengua, vejación y maldad.”
Contexto: Salmos 10
5Sus caminos son viciosos en todo tiempo: Tus juicios los tiene muy lejos de su vista: Echa bocanadas en orden á todos sus enemigos.
6Dice en su corazón: No seré movido en ningún tiempo, Ni jamás me alcanzará el infortunio.
7Llena está su boca de maldición, y de engaños y fraude: Debajo de su lengua, vejación y maldad.
8Está en las guaridas de las aldeas: En los escondrijos mata al inocente: Sus ojos están acechando al pobre.
9Acecha en oculto, como el león desde su cama: Acecha para arrebatar al pobre: Arrebata al pobre trayéndolo á su red.
Acerca de Salmos 10: El Grito de los Oprimidos

El Salmo 10 es un lamento de una persona justa que es testigo de la arrogancia y crueldad de los malvados que prosperan. El salmista clama a Dios, preguntando por qué Él parece distante y oculto mientras los malvados oprimen a los pobres y vulnerables. El salmo termina con una súplica para que Dios intervenga y ponga fin a la maldad.
Comentario
El Salmo 10 es un recordatorio sobrio de la realidad del mal y la injusticia en el mundo. El salmista observa a los malvados explotando y haciendo daño a los inocentes, y se siente profundamente perturbado por el aparente silencio de Dios. Es una pregunta que sigue siendo formulada en medio del sufrimiento y la adversidad: ¿dónde está Dios en todo esto? Aun cuando el salmista lucha con esta pregunta, no pierde su fe en la justicia y compasión de Dios. Suplican a Dios que actúe en favor de los oprimidos, confiados en que Él escucha sus clamores y no los abandonará. El Salmo 10 sirve como una fuente de consuelo y esperanza para aquellos que enfrentan circunstancias difíciles, recordándoles que no están solos y que Dios siempre está presente, incluso en medio del sufrimiento.