Salmos 102:10
“A causa de tu enojo y de tu ira; Pues me alzaste, y me has arrojado.”
Contexto: Salmos 102
8Cada día me afrentan mis enemigos; Los que se enfurecen contra mí, hanse contra mí conjurado.
9Por lo que como la ceniza á manera de pan, Y mi bebida mezclo con lloro,
10A causa de tu enojo y de tu ira; Pues me alzaste, y me has arrojado.
11Mis días son como la sombra que se va; Y heme secado como la hierba.
12Mas tú, Jehová, permanecerás para siempre, Y tu memoria para generación y generación.
Acerca de Salmos 102: Grito desesperado de ayuda

El Salmo 102 es una oración de desesperación del salmista, quien se siente aislado y abandonado por Dios. El salmista lamenta sus debilidades físicas y la brevedad de la vida humana, mientras suplica la misericordia e intervención de Dios.
Comentario
El profundo desconsuelo del salmista refleja la experiencia de muchos que se han sentido olvidados o abandonados por Dios. Sin embargo, en medio de su agonía, el escritor recuerda la fidelidad pasada de Dios y se aferra a la esperanza de que Dios escuchará y responderá a su clamor por ayuda. Este salmo nos recuerda que incluso en nuestros momentos más oscuros, podemos acudir a Dios, quien escucha cada una de nuestras oraciones y brinda consuelo y fortaleza. También nos inspira a confiar en el amor constante de Dios y en su compasión infalible, incluso cuando sentimos que hemos llegado al límite.